domingo, 7 de noviembre de 2010

Tú, mi dueña


Desvirgadora de ninfas
Me tienes, me piensas, me miras
Seduces mi mente
La que persigue tu aliento voraz
Que no me oprime, me da libertad!
Ya soy tuya y no en los sueños
Es en mi carne misma que me marcas
Como si yo fuera tu ganado
O tu ofrenda frente a un altar
No es idolatría este amor
Va más allá
Es la esencia misma de mi ectoplasma
Que te buscaba a ti, desde antes
Que yo naciera y eras tú, mujer
Sonrio al pensar que acaso me soñabas
Cuando eras la hermosa de las fotos
Mas hoy que aun eres más bella
Que sabes mirar con la picardía
Que te dieron los muchos besos
Por ti vertidos en infinitos labios
Más carnales quizá que los míos
Estos mis labios que tú los haces femeniles
Serán los últimos que beban de ti la presencia
Salvaje de nuestros eternos ritmos...

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